Panorama del Centro Histórico

Gerardo Suter

Exposición | A finales del siglo XVIII, el ciclorama o panorama se convirtió en un efectivo dispositivo que contribuyó a difundir los descubrimientos territoriales de las grandes potencias, así como a posicionar la visión de un mundo civilizado, frente a otro exótico y primitivo. El panorama rodeaba a los espectadores de paisajes y costumbres desconocidas, y ofrecía al visitante el goce de nuevas experiencias al sumergirlo en un mundo de inquietantes imágenes.

Los panoramas de esta exposición se valen del mismo principio técnico planteado en aquellos dispositivos –provocar en el espectador una sensación inmersiva a partir de la presentación de un conjunto de imágenes–, aunque con distintas intenciones en cuanto al sentido de lo representado –una revisión histórica a partir de cuatro cortes espacio temporales de lo que hoy conocemos como el Centro Histórico de la Ciudad de México, un área que contiene al primer cuadro de la capital: el centro geográfico del País, el epicentro cultural, económico y político por más de quinientos años.

Estación Tenochca

La crónica urbana de Marco Antonio Cruz

Exposición | A un año del fallecimiento de Marco Antonio Cruz, a quien en vida se le reconocieron sus aportaciones al fotoperiodismo y el fotodocumentalismo mexicanos, la exposición, curada por Alfonso Morales Carrillo, pretende rendirle homenaje mediante la revisión de su fecundo trabajo como cronista de la Ciudad de México.

El público que visite el montaje tendrá la oportunidad de conocer o reconocer obras fotográficas en las que su autor dio prueba de sus capacidades como informante, testigo y creador visual. Esas imágenes, varias de ellas ya integradas a nuestra memoria colectiva, son asimismo documentos sobre las infinitas microhistorias que componen el entramado vital de una urbe tan proteica como la capital mexicana.

Tepito ¡Bravo el barrio!

Fotografías de Francisco Mata

Exposición |

El proyecto mete sin miramientos, de lleno en una zona de casi cuarenta manzanas y nos presenta con su gente, con los rostros de quienes desde una identidad que se multiplica sin prescindir de su origen, hacen estéril cualquier intento de clasificar, por ordenar, por reducir o encasillar.

Frente a la cámara fotográfica de Francisco Mata, quien logra con esta serie hacer del retrato una forma única de diálogo entre el que posa y el que observa, frente a su aparato, desfilan comerciantes, estudiantes, deportistas, luchadores sociales, amas de casa, cineastas, maestros y oficiales, entre muchos más, todos ellos sobrevivientes de una cultura en la que han aprendido a sortear sus necesidades con tenacidad, dentro de un código de convivencia en la que la solidaridad y el arraigo son signos definitivos de identidad y pertenencia.

Las imágenes y testimonios no tienen intenciones documentales o antropológicas, no son periodismo en sentido estricto, ni buscan destramar los hilos de este peculiar tejido social. Lo que ofrecen es un espejo en el que sus protagonistas se miran y nos miran, dejar un testimonio de la intensa vida del barrio, semillero de campeones, ropero de los pobres, mercado de ocasiones, bisagra del Centro Histórico y un auténtico barrio popular con todo su bagaje sociocultural.

¡Vivas estamos, estamos vivas! Violentómetro: artivismo y género en la Ciudad de México

Karen Cordero y Cecilia Noriega, curadoras

Exposición |

La exposición, curada por Karen Cordero y Cecilia Noriega, plantea un análisis del artivismo feminista contra los diferentes grados de violencia de género que incluyen desde el control del cuerpo hasta el feminicidio

A través de una diversidad de dispositivos, la exposición busca establecer vínculos con el artivismo feminista desde los años setenta para construir una genealogía con las prácticas actuales, pero al mismo tiempo que esto permita reconocer las diferencias y las nuevos retos que implica pensar el artivismo feminista en el momento actual. Asimismo, debido a que el artivismo está íntimamente relacionado con el activismo, la exposición realizará vínculos con activistas y colectivos guanajuatenses, con la intención de establecer diálogos y plantear actividades que den respuesta a las problemáticas particulares del estado. Al mismo tiempo de entablar un diálogo con lo que ocurre en la Cuidad de México.

Finalmente, debido a que una parte fundamental del artivismo feminismo es el acto de salir y poner el cuerpo en el espacio público como una forma de protesta y de lucha, la exposición también busca realizar acciones fuera del espacio expositivo que permita conectar con la comunidad guanajuatense y dar respuesta a las problemáticas actuales.